Bolita

Bolita Creo que tu destino era ser una gata mimada, una princesa persa, menuda y con un precioso pelo gris como tú.

Sin embargo, algo feo y muy cruel se cruzó en tu camino, algo que sólo tú sabes que fue Bolita. quizás te abandonaron, quizás te perdiste. Alguien te maltrató, ¿fue tu familia o alguien que se cruzó contigo en la calle?

Da igual quien fuese, tu destino cambió para siempre. Seguías siendo una princesa, Bolita, pero los daños que te causaron eran irreparables.

Y cuando llegaste a Gats del Carrer nos volcamos contigo, teníamos que conseguirle un hogar a nuestra Bolita. Sabíamos que era muy difícil, pero decidimos no rendirnos. Y mucha gente se interesó por ti, pero cuando les explicábamos que era la incontinencia, se echaban para atrás. es lo normal, nada que reprochar.

Pasaste muchos meses con nosotros, espero que fueras feliz Bolita, que no te sintieras triste por no tener un hogar y compartir espacio y atenciones con muchos otros gatos.

Y, aunque no nos lo esperabamos, llegó el día que cerrastes tus ojitos, Bolita, tu espera por reencontrarte con tu destino de gata mimada se desvaneció para siempre.

Tu antigua familia, la persona que te hizo daño, los que un día leyeron tu historia, casi nadie se acordará de ti. Las voluntarias y voluntarios de Gats del Carrer que te cuidaron cada día no te olvidaremos. Te recordaremos con tristeza porque nos dejaste sin tener la suerte de ser adoptada, también con la alegría de haberte conocido y haberte podido ayudar.

Ahora Bolita ya corres por los prados al otro lado del puente del arco iris con Juan, la mami del camión, la pequeña carey y tantos otros. Nos duele no haber conseguido un hogar para ti, pero no te preocupes Bolita, tú nunca estarás sola y seremos muchos los que iremos a reencontrarnos contigo para cruzar juntos el puente del arco iris.